Skitergia

Parametrizando el mundo



Hombres y mujeres…y el sexo de por medio

by Skiter on 16 febrero, 2012

Me parece que ha sido a traves del Facebook de Yorokobu que vi un enlace a este post  en Intersexciones. Casualmente no es la autora del blog quien lo escribe, sino una colaboradora, pero leyendo después otras cosas me parece que me voy a hacer adicto. Porque siempre es bueno tener cerca al “enemigo”, y más si habla así­ de directamente :D

Vuelvo a mi eterna lucha entre especies, movido por el rencor del momento (ya se me pasará, volveré a picar, y me volveré a rascar hasta que sangre…pero bueno).

Leo…

El principal problema del funcionamiento fallido de las relaciones es que en el caso masculino, adoran a las mujeres que les roban el corazón y son bien pocas las que lo suelen conseguir (he ahí­ la gracia del misterio del amor). Aunque en realidad les aterra esa nueva puerta, ese nuevo mundo inexplorado, la novedad los vuelve vulnerables y temerosos, ya sea por malas experiencias o por su naturaleza libertina o comúnmente llamada putera. Saben que lo anhelan pero les falta el valor de asumirlo, por consiguiente, prefieren quedarse con las que sólo les felan y no les aportan nada, pero tampoco les traen demasiados quebraderos de cabeza. Así­ con esto, defino, que un alto porcentaje del género masculino, más que machos alfa, son cachorros que no saben hacia dónde ir. Actúan como si hicieran una regresión a la infancia. Pocos ejemplares quedan con las cosas claras y que hagan todo el acopio de valor e intención que se requiere para afrontar uno de los momentos trascendentales en la vida del ser humano: el aprender a amar de verdad. Desde el corazón y la honestidad.

 …y pienso: quien esta mujer?? porque yo quiero una ya!! Lamentablemente la experiencia es un grado, y por absorción empí­rica se que las mujeres solo dicen esto cuando lo ven desde fuera, cuando se han pegado tantas ostias que han perdido la capacidad de ver lo sencillo y que esto ya no tiene vuelta atras. Por mucho que lo digan en la tele, hay cosas que no se pueden desaprender…solo lamentarse de haberlas aprendido.

Pero…oh wait!! sigo leyendo…

En el caso femenino la cosa cambia; los que nos follan tampoco nos llenan, pero de tanto en cuanto necesitamos un chute de ego y sex appeal en nuestras vidas. Y ¿Para qué engañarnos? Gracias a Disney pensamos que a través de la carne se puede forjar algo más profundo y sentimental, llegar ese prí­ncipe absurdo, o llamémosle X. Los prí­ncipes y las princesas me parecen demasiado blandos y estúpidos, un cliché roñoso que para nada casa ya con la sociedad que nos rodea, pero que instintivamente, buscamos. Retomando a los hombres que sólo nos toman como una Real Doll que habla y paga cenas, si sabemos usar nuestras armas y tenemos claro hasta dónde estamos dispuestas a llegar sin sacrificar nuestras emociones o exponerlas a una cuesta abajo descontrolada con daño unilateral, los hombres que nos follan a modo de hobbie, pueden estar hasta bien. (También depende de la naturaleza de cada mujer, ya sabemos que hay lagartijas, lagartas y lagartonas; esas me dan bastante igual. Yo hablo de mujeres de verdad, con la cabeza sobre los hombros y el corazón en el pecho.)

 

…y pienso: joder, será posible?? Que me pongan dos!! Será posible que una mujer haya sido capaz de mirarse a si misma?? Pues si…y no solo por la que escribe, sino por alguna más que conozco (en hueso, porque la carne ni la he probado). Generalmente llevan toda la razón, en lo general, pero de nada sirve, porque los hombres, los generalizados, no llegamos a tal complejidad. No por miedo a la autocritica, sino porque ni le damos tantas vueltas a las cosas, ni somos capaces de darselas, aunque lo intentemos (me incluyo, porque aunque mi ego me impulse sobre la media, sigo estando limitado por las propiedades de mi especie: soy tio).

Como muchas veces he dicho ya, los hombres somos simples (que no sencillos), y la que no se aproveche de ello para disfrutarlo, es porque es tonta (de remate).

 

 

Nosotros, los tios

by Skiter on 14 septiembre, 2010

“[..] Se trata de una conducta natural. Los tí¬os nacen conuna enfermedad mental básica, transmitida genéticamente, que los psicólogos conocen como miedo a que si te comprometes con una mujer, algún tí¬o sin ataduras, en alguna parte, lo estarí  pasando mejor que tí¹. De ahí¬ que todos los tí¬os casados den por sentado que todos los tí¬os solteros llevan una vida de constante excitación en la que no faltan jacuzzis llenos de modelos internacionales desnudas; cuando, de hecho, para casi todos los tí¬os solteros, el clí­max de una velada tí¬pica consiste en ver un publirreportaje de laca mientras toman sopa de cebolla directamente del envase. (Esto también es cierto para los tí¬os casados, aunque según las estadí­sticas es bastante mí s probable que utilicen una cuchara) [..]“

Nosotros, los tios (Dave Barry, Circulo de lectores)

Genial libro que me ha recomendado un amiguete. Tras leer una pequeña parte, estoy seguro de que lo compraré por duplicado. Uno para mi, y otro para prestarle a amigos (y sobre todo, amigas).