Un amigo le pide al otro que le cuide el gato en vacaciones, y a los tres días le manda un SMS diciendo: tu gato ha muerto.
El amigo automáticamente le llama hecho un manojo de nervios y le dice: ¡Pero hombre! Como me dices las cosas así!
El otro atónito contesta: ¿Y que quieres que te diga? Si se ha muerto pues yo que le voy a hacer…
A lo que el dueño del minino replica: Pero tío, llevaba 13 años con nosotros, es un golpe duro, no sé, podías haberme mandado un SMS diciendo, tu gato se subió a un árbol. Luego otro: tu gato se cayó del árbol. Uno más: tu gato está muy mal y después me llamas y me dices, lo siento tío pero tu gato ha fallecido…
Al año siguiente, el amante de los animales vuelve a irse de vacaciones y le pide a su amigo que por favor pase a visitar a su abuela un rato todos los días para hacerle compañía. Dos días después recibe un SMS: Tu abuela se subió a un árbol…

