Skitergia

Parametrizando el mundo



Category Archives: Personajes

CreativeDienstags

by Skiter on 16 septiembre, 2014

16.9.14

 

Os recuerdo que os sigo debiendo días y que os dejo elegir temas (y añado Julio). Vosotros diréis!!

MAYO: 13 – 20 – 27
ABRIL: 1 – 8 – 15
JULIO: 8 – 15 – 22

TEMAS POSIBLES: agua, naturaleza, GoPro, perro, arquitectura, moto, noche, piedra, geometria, gente, raros.

Por ahora solo han sugerido: perros y agua, geometría, raros, gente.

Tenemos pendientes también los meses de Noviembre y Diciembre de 2013 completos, pero ya tienen super-mono-gráfico asignado, aunque aún se hará esperar.

Os dejo la galeria de CreativeDienstags completa, en Flickr:

https://www.flickr.com/photos/skiterskiterio/sets/72157604076965988/with/14097143836/

CreativeDienstags

by Skiter on 1 julio, 2014

Os recuerdo que os sigo debiendo días y que os dejo elegir temas. Vosotros diréis!!

MAYO: 13 – 20 – 27
ABRIL: 1 – 8 – 15

TEMAS POSIBLES: agua, naturaleza, GoPro, perro, arquitectura, moto, noche, piedra, geometria, gente, raros.

Por ahora solo han sugerido: perros y agua.

Tenemos pendientes también los meses de Noviembre y Diciembre de 2013 completos, pero ya tienen super-mono-gráfico asignado, aunque aún se hará esperar.

Os dejo la galeria de CreativeDienstags completa, en Flickr:

https://www.flickr.com/photos/skiterskiterio/sets/72157604076965988/with/14097143836/

1.7.14

CreativeDienstags & Co (3.6.14)

by Skiter on 3 junio, 2014

A los fans de los CreativeDienstags: con qué queréis que saldemos las deudas?? Os dejo elegir

MAYO: 13 – 20 – 27
ABRIL: 1 – 8 – 15

TEMAS POSIBLES: agua, naturaleza, GoPro, perro, arquitectura, moto, noche, piedra, geometria, gente, raros.

Tenemos pendientes también los meses de Noviembre y Diciembre de 2013 completos, pero ya tienen super-mono-gráfico asignado, aunque aún se hará esperar.

Os dejo la galeria de CreativeDienstags completa, en Flickr:

https://www.flickr.com/photos/skiterskiterio/sets/72157604076965988/with/14097143836/

 

Y hoy, Creative&Co con el gran Tincho!

3.6.14.Tincho 3.6.14

CreativeDienstags&Co (4.3.14 con Alicia Sornosa)

by Skiter on 4 marzo, 2014

Hoy tenia muchas ganas de enviar una fotaza que he hecho este finde, pero le habia prometido a Alicia Sornosa que enviaríamos un CreativeDienstags&Co juntos. Así que ahi quedais, con esta preciosa foto de uno de sus viajes, y con las ganas de ver “la otra” mia, hasta la semana que viene.

[caption id="attachment_2597" align="aligncenter" width="648"]Parapentes en Lima, costa de Perú  Foto:  Alicia Sornosa's Facebook. Parapentes en Lima, costa de Perú
Foto: Alicia Sornosa‘s Facebook.[/caption]

Y la mia del martes…

[caption id="attachment_2598" align="aligncenter" width="648"]4.3.14 Patio interior campus UCLM (Toledo)[/caption]

El discurso de Ellen Page en la HRCF’s to Thrive Conference en español (spanish)

by Skiter on 15 febrero, 2014

[caption id="attachment_2577" align="aligncenter" width="500"]Ellen Page en la HRC (fuente HRC) Ellen Page en la HRC (fuente HRC)[/caption]

Creo que es un discurso tan adecuado, que debe estar traducido a otros idiomas, para los que no sepan ingles.

Fuente Original // Traducción automática de google

Video:

 

 

Hola! Wow. Gracias.

Gracias Chad, por tus amables palabras y por el trabajo incluso más amable que tu y la Human Rights Campaign Foundation hacéis todos los días, sobre todo en nombre de la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero jóvenes aquí y en todo Estados Unidos.

Es un gran honor estar aquí en el momento inaugural de la conferencia, but es un poco raro, también. Aquí estoy, en esta habitación gracias a una organización cuyo trabajo admiro profundamente. Y estoy rodeada de personas que convierten en el trabajo de su vida el hacer la vida de otras personas mejor. Profundamente mejor.

Algunos de vosotros enseñáis a los jóvenes. Algunos de vosotros ayudáis a los jóvenes a sanar y a encontrar su propia voz. Algunos de vosotros escucháis. Algunos de vosotros tomáis medidas. Algunos sois jóvenes, lo que hace que sea aun más raro que una persona como yo os esté hablando.

Es raro, porque aquí estoy, una actriz, representando al menos de alguna forma a una industria que coloca a las normas que machacan en todos nosotros. No sólo los jóvenes, sino a todos. Los estándares de belleza, de una buena vida, de éxito. Normas que, no me gusta admitirlo, me han afectado. Tennéis ideas sembradas en vuestra cabeza, pensamientos que nunca habias tenido antes, que te dicen cómo tienes que actuar, cómo tienes que vestir y que tienes que ser. He estado tratando de contrarestrarlo, para ser auténtico, de seguir mi corazón, pero puede ser difícil. Pero es por eso que estoy aquí. En esta sala, todos vosotros, todos nosotros, podemos hacer mucho más juntos que cualquier persona puede hacer por sí sola. Y espero que ese pensamiento os refuerce a vosotros tanto como a mí.

Espero que los talleres a los que iremos impartiendo a lo largo de los próximos días os den fuerza. Porque sólo puedo imaginar que hay días, cuando has trabajado más horas que tu jefe, que te das cuenta o te importa, sólo para ayudar a un niño que sabes que puede conseguirlo. Días donde te sientes completamente solo. Minado. O sin esperanza.

Sé que hay gente en esta sala que van a la escuela todos los días y son tratados como mierda sin razón. O te vas a casa y te sientes como que no puedes decirle a tus padres toda la verdad acerca de ti mismo. Más allá de etiquetarte en una caja u otra, te preocupas por el futuro. Acerca de la universidad, o del trabajo, o incluso su seguridad física. Tratando de crear esa imagen mental de tu vida de que narices va a ser de ti. Puede aplastarte un poco cada día. Es tóxico, y dolorosa, y profundamente injusto.

A veces son las pequeñas cosas, insignificantes que pueden derribarte. Trato de no leer chismes, como regla, pero el otro día encontré un sitio web un artículo con una foto mía que llevaba pantalones de chándal en el camino hacia el gimnasio. Y el autor preguntaba: “¿Por qué esa pequeña belleza insisten en vestirse como un hombre enorme?”

(* Pausa *)

Porque me gusta estar cómoda.

Hay estereotipos generalizados acerca de la masculinidad y la feminidad que definen la forma en que se supone que todos debemos actuar, vestir y hablar. Y no ayudan a nadie. Cualquier persona que desafía estas supuestas “normas” se convierte en digno de comentarios y escrutinio. La comunidad LGBT (Lesbian, Gay, Bisexual, and Transgender) lo sabe muy bien.

Pero hay coraje a nuestro alrededor. El héroe del fútbol, ​​Michael Sam. La actriz, Laverne Cox. Los músicos Tegan y Sara Quinn. La familia que apoya a su hija o hijo que ha salido. Y hay coraje en esta habitación. Todos vosotros.

Me siento inspirada para estar en esta sala, porque todos y cada uno de vosotros estáis aquí por la misma razón.

Estás aquí porque habéis adoptado como una motivación fundamental el simple hecho de que este mundo sería mucho mejor si simplemente hacemos un esfuerzo por ser menos horribles entre nosotros. Si tomásemos a sólo 5 minutos en reconocer la belleza de cada uno, en lugar de atacarnos unos a otros por nuestras diferencias. No es difícil. Es realmente una manera más fácil y mejor para vivir. Y en última instancia, salva vidas.

Por otro lado, puede ser la cosa más difícil que haya. Porque amar a otras personas comienza con amarnos a nosotros mismos y aceptarnos a nosotros mismos. Sé que muchos de vosotros habéis tenido problemas con esto. Y me voy a aprovechar de vuestra fuerza y ​​vuestro apoyo de manera que no os imáginais.

Hoy estoy aquí porque soy gay.

(* Pausa *)(* Aplausos *)

Y debido a que tal vez pueda marcar una diferencia. Para ayudar a los demása que les resulte más fácil y más esperanzador. En lo que a mi se refiere, siento una obligación personal y una responsabilidad social.

También lo hago de egoístamente, porque estoy cansada de esconderme y estoy cansada de mentir por omisión. He sufrido durante años porque tenía miedo de quedarme fuera. Mi espíritu sufrió, mi salud mental sufrió y mis relaciones sufrieron. Y estoy aquí hoy, con todos vosotros, en el otro lado de todo ese dolor. Y soy joven, sí, pero lo que he aprendido es que el amor, su belleza, su alegría y sí, incluso el dolor del mismo, es el regalo más increíble de dar y recibir como ser humano. Y merecemos vivir el amor plenamente, por igual, sin vergüenza y sin compromiso.

Hay demasiados niños por ahí que sufren de acoso escolar, rechazo, o simplemente son maltratados por ser quienes son. Demasiados abandonos. Demasiado abuso. Demasiadas personas sin hogar. Demasiados suicidios. Vosotros podéis cambiar eso y lo estáis cambiando.

Pero no me necesitábais para deciros eso. Y eso es por lo que esto era un poco raro.

(* Aplausos *)

Lo único que puedo decir es a lo que he estado intentando llegar en los últimos cinco minutos: gracias. Gracias por inspirarme. Gracias por darme esperanza, y por favor seguid cambiando el mundo para gente como yo.

Feliz Día de San Valentín. Os quiero.

El pastor en la Serra da Estrela

by Skiter on 17 julio, 2013

[caption id="attachment_2436" align="aligncenter" width="720"]Untitled_Panorama1.Recortada - copia Un camino muy goloso[/caption]

Venia yo de arriba, después de haber subido por el otro lado a lo alto de la Serra da Estrela, gracias a las indicaciones un amable motero, su mujer y su Kawa, que en un semáforo me debieron ver pinta de despistado y cara de andar buscando lo que todo el mundo debe buscar por aquellos lares: las curvas, obviamente.

La una y media de la tarde, un calor agobiante, más de mes de Julio que otra cosa, y mucha prisa por encontrar Coimbra a tiempo de llegar a Lisboa en el dí­a. Ya habia quedado. El viaje estaba siendo impresionante y un fiasco a la vez. No me habia podido parar ni desviar todo lo que en un principio queria. Prisas, siempre prisas. Ni de vacaciones me libro de ir con prisas.

Así­ que en cuanto vi el camino que salia a la izquierda, ya casi al final de la bajada de la Serra, lo dudé un momento. La pista bajaba aún más, hasta el cauce de un riachuelo, lo cruzaba con un pequeño puente de cemento y continuaba por la otra linde por un camino de tierra más que prometedor.

– ¡¡A la mierda!! Aunque sea de noche, ya llegaré a Lisboa – pensé dentro del casco con la cabeza recalentada por el sol – ¡Ahora por el camino, que ya está bien de asfalto! .

Bajé por la pista de ripio ligero maldiciendo el ABS y las ruedas de carretera, pero sin mayor problema. Hacia el fondo del valle, a lo lejos, se veian dos casuchas destartaladas de madera vieja, subiendo por un camino menor en linea recta, hacia el origen del riachuelo que debia nacer no muy lejos.

Giro a la derecha, enfoco el rudimentario puente y cuando estoy a mitad esucho una voz fuerte que me grita:

– ¡Para! ¡Para! ¡¡Paratei y echa una foito!! -  O eso me pareció, no se si en portugués, español o en mi imaginación.

[caption id="attachment_2437" align="aligncenter" width="746"]IMG_4944.Ajustada.pequeña Llegado al rio, en el puente, una voz que me habla.[/caption]

De las sombras de una retama enorme, en el otro extremo del puente ya prácticamente en la orilla, apareció una mano que se continuaba con un brazo unido a un pequeño hombre, sentado en el borde del puente, con los pies colgando hacia el agua. Entre mi vista que iba puesta en el puente y las sombras de la retama, no me habí­a percatado de su presencia.

– Vem ieycha una foito hombre, vem. Mira que sitio.

Era un pastor. Sus pocas cabras, apenas una veintena, estaban desperdigadas por los alrededores entre los arbustos y las piedras del rí­o. Al principio, sólo cruzamos un par de saludos, un par de gestos, asentimientos de cabeza y poco más. í‰l balbuceaba cosas en lusitano que yo en mi analfabetismo portugués no entendí­a. Porque por la edad que aparentaba tener, seguramente este hombre hablase un portugués antiguo más cercano al lusitano que al actual idioma oficial. Al poco rato estaba sentado a su lado, con los pies también colgando hacia el agua y haciendo algo parecido a conversar en portuñol, hablando sobre de dónde vení­a yo, a dónde me dirigí­a, si habí­a subido a la sierra y cosas así­.

El hombre tenia la friolera de 82 años, pero con una lucidez mental que ya querremos muchos si llegamos a esa edad. Parco en palabras, eso si. Pero con una mirada profunda y unas manos que bien podrí­an clavar clavos a golpes de lo curtidas que estaban. El rostro pulido por el sol, con ese moreno más de frí­o de monte que de sol.

– ¿Y dónde vive usted?

– Ahim – dijo simplemente señalando las desvencijadas casas.

– ¿Usted solo?

– Si. Com las cabras.

– Madre mia. ¿Todo el año? – él asentí­a – ¿Y que come usted aquí­ arriba?

– Pam.

– Pan?. Pero pan y nada más?

– Y Queijo – hizo breve pausa dando el tema por terminado y, sin dejarme decir más, me preguntó – Teis una garrafa? Trai una garrafa y bebe un pouco dagua.

Se referí­a a una botella y me decí­a que bebiera agua del rí­o. Me acordé que llevaba una pequeña en una de las maletas de la moto y fui a por ella. Sinceramente, habria preferido beber de más arriba, donde el agua saltase más y estuviera mejor aireada o, al menos, donde pudiera ver claramente que no tenia mierdas de cabra, vaca o cualquier otra cosa cerca disolviéndose en el caudal. Pero lo que no mata engorda, y no me iba a poner con remilgos delante de ese pastor. Dejé el tapón arriba, trastabillé hasta el agua entre las piedras como pude, con las botas de moto, y llené la botellita.

[caption id="attachment_2438" align="aligncenter" width="713"]IMG_4945.Ajustada.Recortada.Recortada A la sombra de una retama, una manos bien curtidas.[/caption]

Estaba buena. Estaba muy buena y muy fresquita. Como solo en el monte sabe. Bebí­ y rellené varias veces, y cuando me hube saciado y quitado el calor, rellené la botella una vez más con la intención de llevarmela en la moto. Pero al ir a retrepar, me patinó una bota y casi me parto la crisma, terminando con los pies en el rio, con el agua hasta las rodillas. Así­ que al volver a intentarlo, primero le pasé la botella al pastor para poder usar ambas manos para asegurarme, sin miedo a derramar el agua de la botella sin el tapón.

Cuál fue mi sorpresa cuando al llegar arriba y levantar la vista del suelo, el pastor estaba rematando la botella y, sonriendo por el placer de haberse refrescado también, decéa:

– Aaaaahhhh…que boa.

Que listo el tí­o. Se la habí­a bebido. Me pilló desprevenido, pero no pude hacer otra cosa que reirme al ver la cara de placer del anciano. Me imagino que con 82 años no podrí­a agacharse donde quisiera y simplemente beber cuanto quisiera. Menos aún si tenia que moverse entre los pedrolos como habí­a hecho yo. Y en un dia tan caluroso, tenia que ser un suplicio poder beber solo en determinados sitios fí­sicamente accesibles para un hombre de su edad. Así­ que volví­ a bajar al agua y le rellené y pasé varias veces la botella. Cada vez que bebí­a se llevaba la mano al pecho y se frotaba repitiendo lo buena que estaba, disfrutando del placer de sentirla bajar fresquita. Tal era la expresión de su cara que, ahora, cada vez que bebo agua en un dí­a de calor, me acuerdo de él, y le presto más atención a esa sensación para disfrutarla cuanto pueda, por sencillo que parezca el disfrutar del agua pasar por la garganta.

Así­ que me acerqué de nuevo a la moto, saqué lo que me quedaba de las provisiones de queso, cecina, chorizo y pan de picos. Compartiendo la botella y las viandas, nos tiramos charlando un rato más. Me impresionó muchí­simo que cada pedazo que cogí­a lo mordisqueaba poco a poco, disfrutándolo. En total no se si se comió solamente tres o cuatro trozos de chorizo, uno de queso y un par de cecina. El remate fue cuando sin preguntar y como si fuese lo más natural del mundo, cortó un trocito del papel de plata en el que llevaba el chorizo y envolvió dos pedazos más de chorizo y uno de queso mientras decí­a:

– Par luego.

Qué impresión más grande. Cómo valorarí­a ese hombre el sabor de algo tan exótico, alli arriba, como el chorizo o el queso de supermercado. Tal sencillez y humildad, que no sé si era por respeto o por costumbre de austeridad extrema, pero no comió apenas y se guardó aún menos para disfrutarlo después. Me dejó de piedra. A mí­, con mi moto cargada de trastos y accesorios, con mi uniforme de motorista y mis pretenciosas costumbres de ciudad moderna donde lo sencillo y lo simple ya parecen no existir.

Le di todo el resto de mis provisiones. Y le habrí­a dado dinero, si le hubiera servido para algo. Pero allí­ arriba tení­an más valor una bolsa y una botella de plástico que cualquier papel verde.

Su cara, de felicidad, como un niño que ha encontrado un tesoro muy valioso.

No se me olvidará jamás.

[caption id="attachment_2440" align="aligncenter" width="720"]IMG_4951.Ajustada - copia El hombre con la bolsa y la botella dentro. Junto a la moto, se puede comparar el tamaño.[/caption]

 

CreativeDienstags (2.7.13)

by Skiter on 1 julio, 2013

Impresionantes manos, y un concepto del tiempo que pocos comprenderán. Las cosas que se encuentra uno en el camino. Hay una historia muy interesante detras de esta foto. Próximamente aqui en www.skitergia.com

2.7.132.7.13 el segundo de los pastores portugueses

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