En la semana del cierre del diario público, pero sin que sea esta mi excusa para escribir esto (aunque si para el titulo, por mi conocida mania a Ignacio Escolar), leo esto en Intersexciones:
Me gustaría recordar que si los medios podemos hacer cosas así es porque alguien, cada vez menos gente pero aún algunos hay, paga un eurillo y algo diarios por leernos, darnos solvencia económica y que las empresas periodísticas puedan pagar personal suficiente. El buen periodismo, del cual mi reportaje no tiene porqué ser un ejemplo, se paga. Todos estamos muy acostumbrados ya a leer la prensa por Internet y además, ciertamente, las economías no están para comprar periódicos cada día. Pero eso está llevando a la prensa a pique y previamente a pasar por recortes que depauperan la calidad del producto hasta el punto de que el cierre se convierte en la decisión más honrosa. Animo a la gente a comprar y leer entero al menos un periódico los domingos. Primero porque seguro que aprenderemos cosas, segundo porque estar bien informado es esencial en este mundo agresivo en qué vivimos, tercero porque los periódicos son un símbolo de la democracia y las sociedades libres, cuarto porque cada vez que cierra un medio disminuye el ejercicio de la libertad de expresión, y quinto porque somos muchos los periodistas que no sabemos hacer nada más que escribir y plantearnos un futuro como community manager nos da mucho palo.
Esperança Padilla Richart
(en Intersexciones)
El artículo original va sobre un tema muy diferente en el que no voy a entrar ahora, pero la reflexión final de la entrevistada resulta muy interesante, no por réivindicación en si, sino por que ésta tenga un peso tan grande como para cambiar tan radicalmente de temática y soltarla como epitafio de una entrevista cuya temática nada tiene que ver inicialmente con el periodismo, sino con la prostitución (se ve que la cosa es gorda dentro del gremio ya…el de periodistas quiero decir).
Siempre he dicho que un emprendedor nunca debe olvidarse de sus origenes, si llega a ser empresario de éxito, y a los periodistas les ocurre igual. Si no teníamos suficiente con la telebasura, desde hace años tenemos cada vez más prensabasura, que parece que es menos porque “eso del leer es mas de ser culto”, pero no. Porque digo yo que un Ignacio Escolar, un Carlos Carnicero o un Pedro J. cualesquiera fueron periodistuchos (para el gremio) recien salidos “de la academia”, y si han llegado donde están será por algo, y no por cretinezes, enchufismos y amistades…digo yo (pero no pienso igual). Pero se les ha olvidado lo que estudiaron.
La famosa “libertad de prensa” y “el derecho a conocer la verdad” que tantas veces hemos visto y leido en peliculas, artículos y argumentos judiciales, pero que tan poco sentimos hoy en dia en los medios. Porque están contaminados. Porque aquí cada jefe de redacción está más interesado en vender “lo que vende”, y a ser posible “como mejor vende lo que están haciendo mis amiguetes”, que en contar la verdad objetivamente, que es lo que se supone que deontológicamente busca el periodismo.
Por eso, que la edicion impresa de Público cierra?? Por algo será. Que, como dice Esperança, queda poca gente dispuesta a pagar un eurillo y poco diario por leer el periódico…por algo será. No por culpa de ella precisamente, sino por culpa de los que fueron como ella y luego se olvidaron de qué iba su profesión cuando fueron ascendiendo. Por todo lo que escriben esos, no pago un duro.
Por otras cosas, incluso en la era de internet, si estaría dispuesto a pagar por leer…el problema es que a fuerza de costumbre, ya no me fio ni de mi sombra…y mucho menos de la objetividad periodística.
