Skitergia

Parametrizando el mundo



El por qué los gays y lesbianas deberí­an ser heteros

by Skiter on 28 diciembre, 2011

No me saltéis al cuello, que no voy por ahí­.

Como mi idolatrado Luis Racionero dice siempre, el verdadero sexo débil somos los hombres, por simples y lentos de mollera, y el que no sepa asumirlo con una sonrisa en la cara, que no siga leyendo. Que no lean tampoco más las feminazis que también se hayan sonreido, porque esa misma caracterí­stica nos hace ser individuos mucho más felices.

Por las idiosincrasias de las leyes de la naturaleza, los hombres (heteros) nos sentimos irremediablemente más atraidos, fisica y mentalmente, por aquellas mujeres más inteligentes (que no listas), aunque muchas veces esa inteligencia no se vea reflejada de forma obvia con logros y éxitos convencionales.

Que nadie me salte al cuello aún, porque la inteligencia no se demuestra con tí­tulos ni “másteres”. Conozco cajeras de supermercado de barrio mucho más inteligentes que mas de una (muchas) catedrática universitarias.

El problema aparece cu ando, en plena era del apoderamiento femenino de sus propios derechos universales, las hay que se pasan de listas (que no inteligentes) y se aprovechan de su superioridad endémica para pisotear y apalear a cuanto ser inferior encuentran en su camino. Y en este caso, me refiero a hombres, ignorantes ví­ctimas del voraz apetito depredador de las féminas liberadas (desbocadas), cayendo en sus garras como moscas atraí­das hacia los majares de una planta carní­vora. Ví­ctimas, porque la simpleza inherente al género masculino no hace más que restarle puntos en la batalla, cu ando su contrincante es una mujer. Dependiendo del hombre, su fuerza emocional y su inteligencia (que también algo tenemos de eso algunos), las repercusiones de la crueldad femenina pueden producir un mojigato frustrado, un cabrón vengativo, o un hombre sabio y selectivo. Dicen que también puede salir un gay, pero yo eso no me lo creo, porque seria un gay “artificial”, no “vocacional”.

El hecho de que una mujer sea guerrera, respondona, piense por si misma pero, más importante aún, se atreva (hoy en dí­a por fin) a actuar independientemente y sin pedir permiso, no hace si no atraernos a los hombres (heteros) aún más hacia unas garras que, si la mujer se pasa de inteligente y es una cretina, se cerrarán sobre sus sentimientos hasta consumirle el alma, en vez de aprovecharse de su sencillez y simplezas para disfrutar de la vida compartiéndola con él.

Por eso creo que muchos hombres, si no todos, conocemos o hemos conocido a alguna mujer, lesbiana, que nos ha atraí­do fí­sica y/o mentalmente, dentro de su feminidad natural a parte de sus costumbres sexuales, siendo un gran desperdicio para la raza humana el que, justo esa mujer perfecta, preciosa, simple y buena entendedora de nuestros usos y costumbres de nosotros “los machos”, precisamente esa, no tenga interés alguno en nosotros.

Que deje también el primer comentario aquí­, aquella mujer que no haya tenido nunca ningún amigo gay que la comprendí­a perfectamente, siempre la escuchaba y que la habrí­a tenido a su plena disposición sexual consentida con sólo decirlo. Pero, una lástima, era gay (puñetas!!).

Por esa razón creo que el mundo serí­a mucho más feliz si aquí­ lo que hubiera fuesen hombres, mujeres, gays y lesbianas, todos ellos en las permutaciones heterosexuales y homosexuales posibles y necesarias. Las mujeres podrí­an llorar desconsoladamente con una pelí­cula romántica mientras su novio gay lee tranquilamente un libro sin alterársele los nervios, o los hombres podrí­amos ver el fútbol sin miedo a que nuestra novia lesbiana nos lo recriminase después  (a mi no me gusta el fútbol, pero tenia que usar los topicazos para hacerme entender. Como siempre, toda generalización es imprecisa, y mala).

Pero como por desgracia “lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible”, aquí­ que cada uno se “arrejunte” con quien pueda, y que el (hombre) que pueda y tenga la suerte de encontrar a la pareja (mujer, en mi caso) con la inteligencia suficiente como para sacar, aprovecharse y compartir lo mejor de él (o ella).

Por suerte aún quedan mujeres (inteligentes) que nos dejan ver el fútbol, y a las que (algunos) intentamos recompensar con comprensivo cariño y entendimiento.

 

(Yo en lo que haya entre gays y las lesbianas ya no me meto porque no entiendo, pero sospecho que funciona exactamente igual para esto del quererse ;D).

 

Ale, ya podéis saltarme al cuello ^_^

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