Skitergia

Parametrizando el mundo



Principios VS Necesidad

by Skiter on 21 julio, 2011

El hacer las cosas bien fue una de las muchas razones que me movieron a trabajar por mi cuenta e intentar sacar adelante mi propia empresa. No solo aplicado a realizar un buen trabajo, de calidad, e intent ando siempre dar lo mejor, sino también intent ando romper ese circulo vicioso que se da en tantí­simas empresas (por no decir la mayorí­a) en las que los empleados son tratados como meros activos de la operativa diaria, su trabajo considerado un producto más y sus carencias tratadas como daños colaterales a ser tratadas como meras ineficiencias en la renta del capital empresarial. Donde “si tu te vas, hay 20 más esper ando en la puerta“.

Lo sufrí­ en mis propias carnes, y me atreví­ a decir BASTA!!! (también es cierto que me lo pude permitir).

Ahora como “empresario“, me veo obligado a ponerlo entre comillas porque no me va nada bien. Soy poco más que un autónomo con serios problemas para llegar a fin de mes. Con empresa, eso si, pero sin orgullo ni beneficios…por ahora  (hay que intentar ser optimista ;D)

Recientemente me he dado cuenta de que, a pesar de intentar hacer las cosas bien, he cometido un error acept ando un proyecto de un cliente que está dentro de ese circulo vicioso de empresarios avaros y desconsiderados del que pretendí­a escapar. En otras circunstancias, un cliente es un cliente, salvo que puedas permitirte hacer un estudio previo. Pero en esta ocasión, por determinadas circunstancias personales que no vienen a cuento, al cliente le conozco. Conozco varios de sus negocios, desde fuera y desde dentro. Sé cómo es el jefazo, como trata a sus empleados, como les paga y como les explota. Cierto es que nada está fuera de la legalidad. No usa precisamente niños somalí­es para fabricar zapatillas, ni nada así­. Sólo hace lo que tantos empresarios españoles, amparados siempre en la legalidad y el descaro: ser un avaro cabrón.

Pero bueno. Llegado este punto, y en el estado actual del proyecto, los costes de cancelación del mismo,  acordados por contrato con el cliente y los proveedores, supondrí­an no solo no obtener beneficios por cancelar el proyecto, sino perder aproximadamente 3 veces esos beneficios. Lo he planteado en junta, y han habido más votos a favor de terminar el proyecto que de cancelarlo. Obvio. Como decí­a, no nos sobra precisamente el dinero.

Pero “vive dios” que si tuviera dinero lo cancelaba (la frase es de mi abuela). El proyecto se acaba y listo.

El problema ahora es que, el mismo cliente, antes de acabar el primer proyecto, nos ha preguntado para hacer otro, mejor remunerado y mucho más sencillo. Un caramelito, vamos. Y que coño hago yo ahora?

Según mis principios y mi idea inicial (idealista e ingenua seguramente), deberia m andarle a la mierda. Pero soy un pobre diablo, que no llega a fin de mes. Necesito la pasta como el beber. Tiro mis principios a la basura??

Despues de todo, “tampoco es que use niños somalies para fabricar zapatillas” … xP

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